CUÁNTO MÁS RUGE EL MONO...¡ MENOS ESPERMA PRODUCE!


Los monos aulladores se llaman así por su sorprendente rugido. A pesar de ser unos primates de apenas siete kilos, casi como un perro pequeño, el sonido que producen con sus gargantas alcanza una frecuencia similar al de un tigre, lo que les hace parecer más grandes de lo que son.

La evolución ha dotado a estas lánguidas criaturas de un sistema vocal único, y complejo, ya que han desarrollado unas grandes cuerdas vocales y un hueso hioides, situado en la garganta, excepcionalmente adaptado para ampliar el sonido. Para los machos, la principal función de sus aullidos es la de encontrar pareja: atraen a las hembras y ahuyentan a posibles competidores.

No obstante, la naturaleza no ha sido igual de generosa con todos los machos de mono aullador, una especie que vive en América Central y del Sur, ya que una nueva investigación publicada en Current Biology revela que existe una 'compensación evolutiva' entre el tamaño del hioides de los machos y el tamaño de sus testículos.

Los investigadores han descubierto que cuanto más profundo e imponente es el rugido, más pequeños son los testículos de estos animales, que por lo tanto producen menos esperma. Y ocurre lo mismo al contrario. El equipo que ha llevado a cabo el estudio sostiene que es la primera evidencia, en cualquier especie, de una compensación entre la inversión vocal y la producción de esperma.
Aquellos monos que tienen testículos de mayor tamaño y un hioides más pequeño viven en grupos grandes con varios machos, donde las hembras se aparean con todos los machos del grupo. Se crea una 'competición de esperma' en la batalla por la reproducción, ya que los machos no tienen acceso exclusivo a una hembra, por lo que deben mejorar la cantidad y la calidad del esperma que producen para poder aparearse más veces e incrementar las posibilidades de engendrar descendencia.

En cambio, los machos que tienen un rugido profundo pero testículos más pequeños viven en grupos reducidos, donde suele haber solo un macho y varias hembras, como un 'harén'. En este caso, unos órganos reproductores de mayor tamaño no serían necesarios ya que "al tener acceso a las hembras, un único macho no se enfrenta a esa competición de esperma", afirma Leslie Knapp, profesora de antropología de la Universidad de Utah y una de las personas que ha dirigido el estudio. Es posible que los machos necesiten un aullido más grave pararesultar más atractivos a las hembras y para intimidar a otros machos, lo que es la mejor manera de mantener su harén.

Según Knapp, el mono aullador rojo (Alouatta seniculus) y el mono aullador de manos (Alouatta belzebul) rojas suelen vivir en grupos pequeños con un solo macho, mientras que el mono aullador negro (Alouatta palliata) y el mono aullador marrón (Alouatta guariba) viven en grupos más grandes con varias hembras.

Este nuevo descubrimiento profundiza en la idea que ya planteó Charles Darwin en 1871 sobre los efectos de la selección sexual, según la cual es habitual que las especies presenten este tipo de compensaciones entre las características que son más útiles para competir por una pareja y las que lo son para la fertilización.

Posibilidades reproductoras:

Pero , ¿por qué la evolución ha creado este vínculo entre el tamaño del hueso hioides y el de los testículos en vez de hacerlo con otra parte del cuerpo? La respuesta, según Knapp, es que otro órgano, como el corazón, o el hígado, no contribuye a la posibilidad de encontrar una pareja o tener descendencia.

El hioides es un órgano que requiere bastante energía, por lo que es posible que los machos hayan tenido que compensar este gasto teniendo estructuras más pequeñas en otra parte. Para analizar esta idea, los investigadores analizaron el volumen del hueso hioides en nueve de las diez especies de mono aullador que hay, el tamaño de los grupos en ocho especies y el de los testículos en cinco.

FUENTE:Elmundo.es

Comentarios