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jueves, 5 de mayo de 2016

BACTERIAS INTESTINALES INFLUYEN EN LA RECUPERACIÓN INMUNOLÓGICA EN EL VIH

<p>La ayuda de las bacterias intestinales es fundamental para la restauración inmunológica de las personas con VIH. / CSIC</p>El VIH produce defectos crónicos en la barrera inmunitaria del intestino. El metabolismo de algunas bacterias intestinales disminuye estas alteraciones y potencia la eficacia de los antirretrovirales. Una investigación, realizada por varias instituciones españolas, podría ayudar a diseñar nuevas terapias para la prevención de complicaciones en estos pacientes.  

La ayuda de las bacterias intestinales es fundamental para la restauración inmunológica de las personas con VIH. / CSIC

Un estudio internacional coordinado por la Fundación para el Fomento de la Investigación Sanitaria y Biomédica de la Comunidad Valenciana (FISABIO), la Universidad de Valencia, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el Hospital Ramón y Cajal ha descubierto que un conjunto de bacterias de la microbiota intestinal influye en la recuperación inmunológica de las personas con VIH.

Estas bacterias podrían, por tanto, repercutir en la eficacia del tratamiento frente al virus. Los resultados, publicados en la revista eBioMedicine, podrían ayudar a diseñar nuevas terapias para la prevención de complicaciones asociadas a la inmunodepresión y a la inflamación crónica, como distintas enfermedades asociadas al envejecimiento que aparecen más precozmente y con mayor frecuencia en las personas con VIH.

“Los pacientes con VIH sufren alteraciones persistentes en el sistema inmunitario y una inflamación intestinal crónica, provocada en parte por unas toxinas producidas por las células humanas como respuesta a la infección. Hemos demostrado que durante el tratamiento antirretroviral determinadas bacterias presentes en el intestino se activan para acumular estas moléculas inflamatorias en su interior”, explica Manuel Ferrer, investigador del CSIC.

“Disminuye con ello la concentración libre de estas toxinas en el intestino y atenúa la inflamación”, prosigue Ferrer. “En resumen, los individuos que presentan mayores niveles de actividad de dichas bacterias muestran mejor recuperación inmunológica”.

El estudio ha analizado las bacterias intestinales de las heces de sujetos sanos y de pacientes con VIH con diferentes grados de control de la infección y de recuperación inmunológica. Concretamente, estudiaron los niveles de actividad de las bacterias que habitan en el tracto gastrointestinal y que forman la flora intestinal.

“Los resultados mostraron que las alteraciones inmunológicas inducidas por el VIH provocan a su vez una alteración drástica en la actividad de las bacterias intestinales significativamente distinta en los pacientes con recuperación inmunológica”, comenta Andrés Moya, investigador de la Universidad de Valencia y la Fundación FISABIO.

Respuesta a los antirretrovirales

Estos resultados sugieren una interrelación entre la actividad bacteriana y la respuesta inmune, alterada a consecuencia del VIH o del tratamiento antirretroviral.

“Las bacterias intestinales de los pacientes con VIH –cuyo organismo responde adecuadamente a los antirretrovirales– tienen una composición y comportamiento diferentes a los que experimentan una recuperación insuficiente durante el tratamiento”, añade Sergio Serrano-Villar, del Hospital Ramón y Cajal.

“Es posible entonces que algunos sujetos respondan mejor a los antirretrovirales porque su sistema inmune favorece la presencia de esas bacterias beneficiosas que, al mismo tiempo, favorece la recuperación”, apunta.

Futuros tratamientos

La ayuda de las bacterias intestinales, apunta el estudio, es fundamental para la restauración inmunológica de las personas con VIH. Los tratamientos antirretrovirales podrían tener un mayor efecto si se combinaran con terapias dirigidas a la modulación de la microbiota intestinal para crear un ambiente favorable para la recuperación inmunológica.

“El diseño de nuevos alimentos probióticos podría ser una opción”, manifiesta Ferrer. En el estudio han participado también la Universidad CEU San Pablo, la Universität Hohenheim (Alemania), el Centro de Investigación Biomédica en Red de Epidemiología y Salud Pública, el Hospital Universitario La Paz, el Hospital Virgen del Rocío y el Hospital Clínico San Carlos.

FUENTE:  SINC

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