REPARAN EL DAÑO ARTICULAR EN LA RODILLA CON CONDROCITOS NASALES

Reparar lesiones de cartílago en rodillas mediante implantes de células del propio paciente es una realidad en México, gracias a un proyecto de investigación realizado en el Instituto Nacional de Rehabilitación Luis Guillermo Ibarra (INR)

Esta investigación realizada por el doctor José Clemente Ibarra ha permitido el tratamiento exitoso de 48 pacientes, quienes recuperaron la funcionalidad de la rodilla. El procedimiento ya se había probado en caballos y para escalarlo a humanos se requería apoyo económico, el cual fue aportado por la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación (Seciti) del gobierno de la ciudad de México.

El primer paso consiste en diagnosticar la lesión del cartílago, ya sea por resonancia magnética o mediante una artroscopia, que consiste en realizar una o varias incisiones pequeñas alrededor de la articulación, se introduce una cámara e instrumentos quirúrgicos que permiten explorar y manipular su interior.

Una vez que valoramos toda la articulación, tomamos biopsias de cuatro milímetros de diámetro en zonas de menor cargade la rodilla, es decir, donde no toque la otra superficie al caminar o sentarse para no dañarlo

Las muestras extraídas se envían de inmediato a un laboratorio donde garantizan las condiciones de bioseguridad óptimas para su cultivo. Luego, se aíslan los condrocitos, que son las únicas células adultas del cartílago que tienen la capacidad de multiplicarse in vitro.

Después de seis semanas, explica el especialista, los condrocitos se multiplican por millones, formando una monocapa con la que se envuelve un andamio biodegradable. Mediante un proceso artroscópico, este último se introduce en la rodilla, donde se desintegra y sólo quedan los condrocitos para regenerar la zona dañada. El tejido nuevo se integra con el sano y se logra una regeneración tisular.

Una vez realizado el procedimiento quirúrgico, el paciente es sometido a protocolos de rehabilitación muy cuidadosos. Poco a poco va recuperando el apoyo y la movilidad de la articulación, al mismo tiempo que se desinflama el tejido lesionado.

Esto supone un gran avance en las técnicas de rehabilitación de tejidos, cuyo únco incombeniente es que es un proceso caro y que no estaría al alcance de cualquier paciente que lo necesitase.

Fuente: Noticias de la Ciencia y la Tecnología.

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