¿POR QUÉ ALGUNAS COSAS NUNCA SE OLVIDAN?


Algunas habilidades entran en un «largo sueño» si no se practican. Las «sinapsis durmientes» permiten recuperarlas. Una ligera puesta a punto sirve para recordar sin partir de cero.


Es como montar en bicicleta, solemos decir cuando queremos referirnos a algo que nunca se olvida. Y en efecto es así. Algunas habilidades, al dejar de practicarlas, entran en un largo sueño a la espera de que llegue la oportunidad de despertar. Tales habilidades permanecen como recuerdos ocultos, que se recuperan de forma casi instantánea cuando los necesitamos, sin necesidad de llevar a cabo un nuevo aprendizaje desde cero.
Aprendemos gracias a que se forman conexiones (o sinapsis) entre las neuronas. Estas células del cerebro son muy peculiares en muchos aspectos. Entre ellos, su forma, que puede recordar, en una célula típica, a un árbol, con un largo tronco, llamado axón, que acaba en unas cortas prolongaciones a modo de raíces.
Además, tienen una copa llena de ramificaciones, donde se sitúan el cuerpo celular (o soma) y las dendritas (ramas). Estas últimas son esenciales para el aprendizaje. Como ocurre en algunos árboles, las ramas o dendritas, tienen espinas, unas “prolongaciones minúsculas de escasas milésimas de milímetro”.
Cuando aprendemos algo nuevo, se forman espinas dendríticas que conectan distintas neuronas, formando sinapsis. A medida que repetimos lo aprendido esas conexiones aumentan de tamaño, se fortalecen. Cuanto más practicamos una habilidad, más fuertes se hacen. Así consolidamos los recuerdos.

Comentarios

  1. Eso es una mentira bien gorda, porque la gente con alzheimer que pasa? los marginas? me parece mal

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