RanaMundo

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viernes, 7 de noviembre de 2014

¿POR QUÉ ALGUNAS COSAS NUNCA SE OLVIDAN?


Algunas habilidades entran en un «largo sueño» si no se practican. Las «sinapsis durmientes» permiten recuperarlas. Una ligera puesta a punto sirve para recordar sin partir de cero.


Es como montar en bicicleta, solemos decir cuando queremos referirnos a algo que nunca se olvida. Y en efecto es así. Algunas habilidades, al dejar de practicarlas, entran en un largo sueño a la espera de que llegue la oportunidad de despertar. Tales habilidades permanecen como recuerdos ocultos, que se recuperan de forma casi instantánea cuando los necesitamos, sin necesidad de llevar a cabo un nuevo aprendizaje desde cero.
Aprendemos gracias a que se forman conexiones (o sinapsis) entre las neuronas. Estas células del cerebro son muy peculiares en muchos aspectos. Entre ellos, su forma, que puede recordar, en una célula típica, a un árbol, con un largo tronco, llamado axón, que acaba en unas cortas prolongaciones a modo de raíces.
Además, tienen una copa llena de ramificaciones, donde se sitúan el cuerpo celular (o soma) y las dendritas (ramas). Estas últimas son esenciales para el aprendizaje. Como ocurre en algunos árboles, las ramas o dendritas, tienen espinas, unas “prolongaciones minúsculas de escasas milésimas de milímetro”.
Cuando aprendemos algo nuevo, se forman espinas dendríticas que conectan distintas neuronas, formando sinapsis. A medida que repetimos lo aprendido esas conexiones aumentan de tamaño, se fortalecen. Cuanto más practicamos una habilidad, más fuertes se hacen. Así consolidamos los recuerdos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Eso es una mentira bien gorda, porque la gente con alzheimer que pasa? los marginas? me parece mal

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