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viernes, 23 de noviembre de 2012

LAS CÉLULAS CANCEROSAS SON MÁS BLANDAS


Un equipo científico multidisciplinario de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) ha conseguido distinguir las células cancerosas productoras de metástasis, de las células normales, en muestras extraídas de pacientes, empleando tecnologías nanométricas de vanguardia que miden la rigidez de las células.
El estudio representa una de las primeras veces en que se ha logrado tomar células vivas de pacientes de cáncer y aplicar nanotecnología para analizarlas y determinar cuáles son cancerosas y cuáles no. Las mediciones nanométricas pueden aportar un potencial método nuevo para detectar el cáncer. El método también puede ayudar a personalizar el tratamiento al paciente.
Cuando el cáncer hace metástasis, o sea, cuando invade a otros órganos aparte del de origen, las células enfermas deben viajar a través del cuerpo. Al ser estas células mucho más flexibles, o blandas, que las células normales, desgraciadamente les es más fácil entrar en el torrente sanguíneo y maniobrar en espacios anatómicos estrechos.Estas células cancerosas, que tienden a propagarse, pueden provocar una acumulación de fluidos en cavidades del cuerpo como son el pecho y el abdomen. Pero las acumulaciones de fluidos en los pacientes no siempre son una señal de la presencia de células cancerosas. Si el fluido pudiera ser estudiado con rapidez y fiabilidad, buscando células cancerosas, los oncólogos podrían tomar mejores decisiones acerca de si se necesita aplicar un tratamiento, y en caso de que sí, cuán agresivo debe ser.
En este estudio, los investigadores recolectaron fluido de las cavidades del pecho de pacientes con varios tipos de cáncer. Un problema en el diagnóstico de la enfermedad en metástasis es que las células normales y las cancerosas, bajo el microscopio óptico, se ven muy similares. Los métodos de diagnóstico convencional no logran detectar cerca del 30 por ciento de los casos en los que las células cancerosas están presentes en el fluido.
Por lo común, las células cancerosas tienen núcleos más grandes y otras diferencias sutiles. Sin embargo, las células normales de los fluidos de las cavidades corporales pueden presentar un aspecto casi idéntico a las cancerosas bajo el microscopio. Aunque el empleo de marcadores proteicos para el cáncer puede aumentar la eficacia del diagnóstico, lo que los médicos no lograban era determinar si las células cancerosas tenían diferentes propiedades mecánicas que las normalesLos investigadores presionaron la minúscula punta de un microscopio de fuerza atómica contra la pared celular, y midieron la resistencia que oponía la pared.
Si usted toca dos tomates con el mismo aspecto, presionando su superficie, es fácil que pueda determinar cuál de los dos está pasado. Los investigadores emplearon una estrategia similar.
Después de sondear una célula, el microscopio de fuerza atómica asigna un valor que representa cuán blanda es una célula, basándose en la resistencia encontrada. Lo que descubrió el equipo de investigación fue que las células cancerosas son mucho más blandas que las células normales, y que las diversas células cancerosas examinadas poseían todas el mismo grado de blandura, con muy poca variación entre ellas. Las células normales y sanas del mismo espécimen eran mucho más rígidas. De hecho, el valor de blandura asignado a cada grupo nunca se solapó con el del otro, lo que hace que esta clase de medición nanomecánica sea muy fácil y segura.

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