RanaMundo

RanaMundo

martes, 14 de octubre de 2014

CREENCIAS CIENTÍFICAS POPULARES FALSAS

Hay varias creencias populares, que desde pequeñitos hemos oído pero que actualmente se han demostrado que no son ciertas. Aquí tenemos algunas, quizás algunos ya las sepáis y a otros os sorprendan.

1. UN AÑO HUMANO SON 7 PARA UN PERRO = FALSO

No se puede establecer una analogía tan precisa, debido a que los ciclos vitales de canes y personas son muy diferentes. La correspondencia varía en función de la etapa de su vida en que se encuentre el perro. En general, de forma muy aproximada, puede decirse que el primer año equivale a entre 10 y 15 para un humano; el segundo, a entre 10 y 8; y del tercero en adelante, a 4 o 5. No obstante, el cálculo es sumamente variable en función de aspectos como la raza del animal y su tamaño.

                                         
2. LOS DIAMANTES ESTÁN HECHOS CON CARBÓN = FALSO

El error se debe a una confusión que podría considerarse lingüística. No es lo mismo el carbón, el mineral de color negro que se ha utilizado durante siglos como fuente de energía, que el carbono, un elemento químico presente en este mineral, en muchos otros, y hasta en los seres vivos. De hecho, el carbón se formó por la descomposición de las plantas hace unos 300 millones de años. Los diamantes, aunque están basados en el carbono, tienen una estructura molecular muy diferente. Es más: la mayoría de los diamantes conocidos se originaron mucho antes de que hubiera plantas en el planeta.


3. CADA ZONA DE LA LENGUA DISTINGUE UN SABOR CONCRETO = FALSO


Este mito se basa en una traducción errónea que hizo un psicólogo estadounidense, Edwin Boring, de un estudio efectuado en Alemania en 1901. El documento original decía que la lengua tiene "áreas de sensibilidad relativa a los sabores", mientras que Boring entendió que cada zona está especializada en un sabor concreto. En realidad las papilas gustativas están distribuidas de forma más o menos uniforme por toda la superficie; las diferencias que hay no son significativas. La forma más fácil de comprobarlo es ponerse un poco de sal en la punta de la lengua, región que la leyenda urbana reserva exclusivamente a lo dulce.



4.  EL ALCOHOL MATA NEURONAS = FALSO

 Para que el alcohol destruyera las neuronas, o cualquier otro tipo de célula, se necesitaría una concentración de este compuesto próxima al 100%, y la embriaguez se empieza a notar con un 0,1% en sangre. Las autopsias demuestran que incluso en los casos más graves de adicción a la bebida la cantidad de neuronas no se reduce. Lo que sí se ve muy gravemente afectada es, digamos, su "calidad": se pueden producir daños en las conexiones neuronales del cerebelo, responsables de la coordinación motora y del aprendizaje.

5. LOS MURCIÉLAGOS SON CIEGOS = FALSO

De las aproximadamente 1.100 especies clasificadas de quirópteros, sólo una pequeñísima minoría son completamente invidentes. Casi todas tienen un sistema visual más o menos desarrollado. De hecho, la ecolocalización (sistema de posicionamiento mediante el rebote de ultrasonidos en los obstáculos) sólo es patrimonio de aproximadamente la mitad de los murciélagos conocidos; el resto depende casi por entero de su buena vista.

 6. LA LUNA TIENE UNA CARA OSCURA = FALSO

Debido a que el movimiento de rotación de nuestro satélite sobre sí mismo tiene la misma duración que el de traslación alrededor de la Tierra, desde aquí sólo podemos ver la mitad de la superficie lunar (en realidad algo más, un 59%, debido a unos movimientos oscilatorios llamados "libraciones"). Pero esto no quiere decir que esa parte oculta no reciba rayos de luz, exactamente igual que el resto de cuerpos celestes del Sistema Solar.

7. EL NÚCLEO DE LA TIERRA ES LÍQUIDO = FALSO

 Por el hecho de estar a una temperatura muy alta (unos 5.700 grados centígrados), muchos creen que se tratan de metal líquido. Sin embargo, las investigaciones han demostrado que en realidad es una bola sólida, de unos 1.220 kilómetros de radio, formada por una aleación de hierro y níquel.

No hay comentarios:

Publicar un comentario