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sábado, 8 de noviembre de 2014

¿POR QUÉ TENEMOS LOS OJOS AL FRENTE DE LA CABEZA?


Si te fijas podrás notar que los animales pueden separarse en dos grupos, de acuerdo a la ubicación de sus ojos.

Por una parte están por ejemplo los pollos, vacas, caballos y cebras que tienen los ojos a los lados de la cabeza.Mientras que los ojos de otros, como monos, tigres, lechuzas , lobos y humanos están unidos al frente, apuntando hacia adelante.

La ubicación de los ojos probablemente evolucionó por distintas razones en diferentes grupos de animales.Las teorías que explican por qué tenemos los ojos al frente son varias, pero una cosa es segura: la importancia de los árboles en la evolución de la visión.


 ¿Por qué los humanos tenemos los ojos al frente de la cabeza y no al costado? Con respecto a esta curiosidad sobre la disposición de los ojos en la cabeza aparecen diferentes cuestiones para dar respuesta a como se da ha dado esta situación.

En cuestión de evolución, los animales ,que han desarrollado los ojos a los lados, no tienen una percepción de profundidad bien desarrollada sobre los campos visuales que su cerebro recibe, pero sí pueden tener una visión panorámica mucho mayor, como es el caso de los caballos.

Según la hipótesis arbórea, en 1922, el británico Edward Treacher Collins apuntó que los primeros primates necesitaban una vista que les permitiera mecerse y saltar con precisión de rama en rama para tomar la comida con sus manos y llevársela a la boca.

Argumentó que al mudarse a los árboles para escaparse de los depredadores, la evolución favoreció en nuestros antepasados un sistema visual con una buena percepción de profundidad.Básicamente, desarrollando ojos al frente podían desplazarse mejor entre los árboles y también agarrar rápidamente a sus presas.
Su idea pasó luego a ser conocida como la "hipótesis de locomoción arbórea".

El problema con la hipótesis de Collins es que muchos animales, como las ardillas, han desarrollado sus vidas en los árboles y tienen los ojos a los lados de la cabeza.

En 2005 el antropólogo biólogo Matt Cartmill propuso una idea distinta: la "hipótesis de la depredación visual", lo que más le convenía a los depredadores era tener una buena percepción de la profundidad.
Eso los ayudaba a localizar y capturar su presa, ya fuese un leopardo, un ave rapaz o uno de nuestros antepasados primates.

Cartmill consideró que la reducción en la capacidad para oler de los primates fue un efecto secundario de la confluencia de los ojos, simplemente porque el espacio disponible para la nariz y sus conexiones con el cerebro se volvió más pequeño.

El neurobiólogo John Allman trabajó a partir de la hipótesis de Cartmill.Allman sugirió que tener los ojos al frente resultaba beneficioso para criaturas que cazan de noche, como las lechuzas y los felinos, porque pueden absorber más la luz que si los tuviesen a los lados.

Y los primeros primates también cazaban de noche, por lo que su adaptación para la depredación nocturna podría haberle asegurado ojos frontales a todos los descendientes, incluyendo a nuestra propia especie.

 El neurobiólogo teórico Mark Changizi propuso la "hipótesis de la visión de rayos X".
Que sostiene que tener los ojos al frente le permitió a nuestros antepasados ver a través de las tupidas hojas y ramas en el hábitat de la selva.

Por lo tanto, el motivo por el cual tenemos ojos al frente de nuestras cabezas aún no está aclarado. Cada hipótesis tiene sus puntos fuertes y débiles.
Sin embargo, por lo menos una cosa es segura: todo se reduce a la vida en los árboles.

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