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viernes, 15 de abril de 2016

GRACIAS A BACTERIAS, EVOLUCIÓN HUMANA.

Según un estudio de la flora intestinal realizado sobre tres grupos: los pigmeos, los bantúes y una comunidad de estadounidenses se presenta cómo ha sido la evolución del microbioma humano y hasta de los propios humanos. El primer grupo, que aún se dedican a la caza, tienen una mayor hetereogeneidad bacteriana que el segundo grupo, que hace siglos abandonaron la selva por la agricultura, y aún más queel tercer grupo. Esta microbiota reducida podría estar relacionada con la mayor incidencia de las llamadas enfermedades de la civilización.
 El grupo denominado pigmeo, viven en poblados en mitad de las selvas del África ecuatorial y los bantúes, que viven al sur de una línea que va desde Duala (Camerún) hasta la desembocadura del Yuba (Somalia).

El experimento consistía en recoger heces de los grupos anteriormente mencionados, enviarlas a EE UU para su singularización, buscando qué bacterias abundaban más en unos que en otros. Para perfecionar la comparación, los investigadores de este proyecto recurrieron a la base de datos del proyecto Microbioma Humano para conseguir un perfil bacteriano de un grupo de estadounidenses. Así tenían una especie de gradiente microbiano, desde los pueblos más tradicionales a los más urbanizados, con elcual poder continuar la evolución de humanos y bacterias.

El microbioma de los baka es más similar al de los gorilas que al de los occidentales, esto es debido a que como los gorilas cuando escasea la fruta, estos recolectan y consumen enormes cantidades de unas hojas que llaman koko (Gnetum africanum) y varios tubérculos silvestres. Estos vegetales tiene fibras que los humanos no pueden digerir y para ello tienen a las bacterias que les digieran esos alimentos.

Los bantúes y los baka tienen en común dos grandes grupos de bacterias, pero la ratio de cada una es bastante diferente. Así, los bantúes tenían una ratio Firmicutes- Bacteroidetes de 5:1, mientras que en los baka la relación era de 1:1. Al decrecer el nivel de especie, un estudio publicado en Cell Reports, muestra que los bantúes comparten más especies de bacterias con la muestra de los estadounidenses que los baka.

En adicción, el intestino de los baka contiene una mayor diversidad alfa, término con el que los ecólogos se refieren al número de especies presentes en un ecosistema, en este caso la parte final de aparato digestivo humano. El microbioma de un cazador recolector, es lógicamente más diverso que el de un occidental.

Conexo a la mayor diversidad, asimismo,encontramos la abundancia relativa de determinados microbios. Así, los baka tiene un gran presencia de Prevotella y Treponoma, grupos de bacterias propias de los rumiantes. La flora intestinal de una vaca, por ejemplo, está formada en un 80% por Prevotella. Mientras, los bantúes y aún más los occidentales tienen poblaciones reducidas de estas bacterias, pero aumentadas de otras, como las del ácido láctico, lo que conlleva a deducir que tienen una dieta rica en azúcares.
                                                                FUENTES

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