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viernes, 17 de febrero de 2017

EL ESTÓMAGO DE LOS DINOSAURIOS

Un equipo de paleontólogos, junto con investigadores de Argentina y Portugal, ha descubierto un fósil de dinosaurio de hace 180 millones de años en un yacimiento marino de la Patagonia.

El interés de este hallazgo no solo radica en que se trata de una nueva especie, sino que en los restos se puede observar lo que el animal tenía en el estómago antes de morir. Esta investigación es la primera evidencia de alimentación en un ornitópodo primitivo del Jurásico.

El dinosaurio, llamado Isaberrysaurus en honor a Isabel Valdibia (la aficionada que encontró los primeros restos) presenta varias singularidades que lo hacen único en el registro fósil a nivel mundial. Para empezar, la carcasa se recuperó en la Formación Molles depositada en el fondo del mar. Sin embargo, estos animales eran terrestres y, por tanto, sus restos tuvieron que ser transportados mar adentro. Ademas, los huesos se encontraban articulados en el yacimiento, lo que les ha permitido recuperar una información paleobiológica importante.

Pero la característica más importante de este nuevo fósil es el hallazgo dentro de la carcasa del contenido estomacal, constituido por una importante masa de semillas mineralizadas. Esto se trata de una evidencia clara de la alimentación del dinosaurio. En el registro fósil hay muy pocas evidencias de alimento en el interior de carcasas de dinosaurios herbívoros y, hasta el momento, solo había sido descrito en hadrosaurios y anquilosaurios. Por tanto, es la primera evidencia de alimentación en un ornitópodo primitivo y en el Jurásico.

La gran conservación de las semillas indica que el animal se encontraba en el inicio del procesamiento del alimento y aún no había dado tiempo a que la parte externa de las semillas se disolviera. Los científicos han reconocido dos tipos de semillas pertenecientes a las últimas comidas del dinosaurio. Las más grandes son Cycadales, mientras que las más pequeñas son de desconocidas.

Las actuales Cycadales tienen principios activos venenosos en semillas, tallos y hojas, aunque algunas partes de las semillas podrían ser comestibles para animales tan grandes como los dinosaurios. Seguramente parte de las semillas pasarían por todo el tracto digestivo para ser expulsadas como granos de semillas, al igual que hacen muchos vertebrados en la actualidad. Esto sugiere que los dinosaurios dispersaban las semillas de las Cycadales.

El aspecto craneal del Isaberrysaura es similar al de los dinosaurios acorazados como los estegosaurios, sin embargo, carece de los osteodermos (placa óseas que se encuentran en la piel) que caracterizan a este grupo. El estudio filogenético realizado los sitúa en la base de la radiación de los ornitópodos. Este grupo de dinosaurios fue muy popular muchos millones de años después.

Fuente: ABC

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