CIENTÍFICOS DESCUBREN UNA POSIBLE CURA AL ALZHEIMER

  Científicos anunciaron el jueves el descubrimiento de un compuesto químico que, en ratones, bloquea enfermedades producidas por priones, lo que podría representar una nueva forma terapéutica para la enfermedad de Alzheimer y el Parkinson.

  Estos resultados obtenidos por investigadores británicos distan mucho de una posible aplicación en seres humanos, pero podrían ser una nueva estrategia de lucha contra las enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson, que comparten mecanismos comunes de las enfermedades producidas por priones.


  Las enfermedades producidas por priones, agentes infecciosos constituidos exclusivamente por proteínas, generan alteraciones neurodegenerativas contagiosas, como la encefalopatía espongiforme bovina en animales, más conocida como enfermedad de las vacas locas, o la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob en humanos.
 
  Según el artículo publicado en la revista American Science Translational Medicine, este compuesto químico administrado a ratones logró bloquear los daños en el cerebro causados   por una enfermedad producida por priones, implicando un mecanismo de defensa celular natural.
 
  "Todavía estamos lejos de un medicamento para humanos", dijo Giovanna Mallucci, principal responsable de la investigación realizada en la Universidad de Leicester, quien destacó que el producto químico en cuestión "tiene efectos secundarios graves".
 
  "Pero el hecho de haber establecido que este mecanismo puede utilizarse para evitar la pérdida de células del cerebro (...) significa que hay una oportunidad real de desarrollar tratamientos contra las enfermedades producidas por priones y otras enfermedades neurodegenerativas", dijo la doctora Mallucci a la agencia de noticias británica Press Association.
 
  El compuesto, conocido por su nombre de laboratorio GSK2606414 (producido por la compañía farmacéutica británica GlaxoSmithKline), fue probado en 29 ratones infectados con priones, que causan encefalopatías.
 
  Los animales fueron comparados con un grupo control con ratones cuyos cerebros también habían sido infectados con priones pero no recibieron el compuesto.
 
  Los ratones tratados siete semanas después de la infección con priones no sufrieron pérdidas de memoria en una prueba para reconocer un objeto familiar, mientras que aquellos tratados nueve semanas después de la infección mostraron un deterioro de la memoria.
 
  El examen de los cerebros de los ratones confirmó la debilidad del daño cerebral en aquellos tratados siete semanas después de la infección por priones.
 
  En un comentario de científicos ajenos al estudio, publicado por la revista, los especialistas en neurociencia Wiep Scheper y Jeroen Hoozemans, de la Universidad Libre de Amsterdam, sugieren que esta investigación podría abrir "una nueva estrategia terapéutica".
 
  Pero piden prudencia, porque los ratones son modelos limitados para las enfermedades del cerebro humano y también debido a que el producto químico utilizado tiene efectos secundarios sobre el páncreas, desarrolla diabetes y produce pérdida de peso.

Comentarios