FALLECE UN NIÑO POR BEBER AGUA POTABLE

La ciudad de Lake Jackson, en Texas, se encuentra en estado de alerta tras haber encontrado muestras de la ameba 'comecerebros' (Naegleria fowleri) en el suministro de agua potable local, un descubrimiento que las autoridades señalan como motivo del fallecimiento de Josiah Mclntyre, un niño de seis años, el pasado ocho de septiembre. Se sabe que este niño ha sido el segundo caso de fallecimiento a causa de dicha ameba, ya que el primero fue Tanner Lake Wall.

Según los datos que fueron recopilados por los medios locales, de las once muestras que fueron tomadas, tres de ellas dieron positivo por contener material genético con la Naegleria fowleri. Entre estas tres muestras, una pertenecía a una manguera que se localizaba en la casa del pequeño. Las últimas dos muestras se encontraban en la fuente de agua del centro cívico y en una boca de incendios.

El alcalde de la ciudad, Modesto Mundo, ha dicho que Josiah estuvo jugando con aspersores en una de las plataformas del centro cívico en el mes de agosto, antes de que cayese enfermo. Sin embargo, se desconoce todavía el lugar exacto en donde se realizó la transmisión de la ameba, por eso se hicieron la recolección de muestras en la ciudad y la clausura del suministro hasta que se pudiera comprobar que es seguro.

A pesar de que el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos garantiza que las personas que tragan esta ameba a través de la boca al beber agua contaminada no pueden infectarse, afirman que puede ser mortal si se inhala por la nariz. La mayor parte de las personas que se infectan de esta forma acaba muriendo en una semana y los síntomas que pueden padecer son fiebre, náuseas, vómitos, dolor de cabeza y rigidez en el cuello.

La Comisión de Calidad Medioambiental de Texas ha emitido el comunicado que informa que se ha levantado la prohibición de no utilizar el agua potable en la ciudad con varias condiciones, entre las que se encuentra la de hervir el agua antes de hacer uso de ella, no rellenar una piscina poniendo la manguera en el cuerpo de esta directamente y no permitir a los niños jugar con mangueras, aspersores y objetos que puedan arrojar agua accidentalmente a la nariz.

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