OCÉANOS CAPTAN MÁS CO2 DEL ESPERADO

 

Aunque no lo creamos, los océanos son los principales vertederos naturales de
carbono, realizando una función de tapón de los efectos del cambio climático. Sus capas superficiales pueden llegar a absorber hasta un 30% del CO2 de la atmósfera liberado por los seres humanos. 

Pero un estudio llevado a cabo con los datos proporcionado de los satélites de la NASA, la NOAA (national oceanic and atmopheric administration (administración nacional oceánica y atmosférica)) y la ESA ha concluido que la información con la que se trabajaba antiguamente era solo la captura de CO2 en las aguas superficiales sin tener en cuenta las profundas. De esta manera llegaron a la conclusión de que los mares y océanos capturan unas 0,9 gigatoneldas más de lo que se pensaba.

Andrew Watson de la Universidad de Exeter, Reino Unido, autor del estudio, concluye que la diferencia de temperatura va en relación a la profundidad, lo que influye también en la capacidad para absolver carbono de la atmósfera. Este pequeño detalle había sido ignorado por investigaciones anteriores pero gracias a los satélites mencionados antes se puede saber a ciencia cierta que temperatura tiene cada capa del océano y por tanto, la capacidad de absorción de carbono de cada una de ellas.

Parte de este carbono se desplaza hasta las profundidades del océano donde la temperatura es menos elevada y donde queda sepultado en un proceso que puede llegar a tardar millones de años. Para tener en cuenta las diferencias entre la de temperatura de la superficie y de otras capas del océano más profundas fue necesario incorporar correcciones satelitales a los datos del SOCAT de 1992 a 2018 cuyos datos le permitieron a los investigadores encontrar una absorción de CO2 más grande de lo que se pensaba. Esto se pudo hacer gracias a un conjunto de satélites que proporcionaron datos como son el ESA, el AVHRR, la serie MetOp de EUMETSAT y la misión Copernicus Sentinel-3. Gracias a esta investigación se concluye la unidad de 0,9 gigatoneladas mencionada antes, que puede llegar a duplicar los valores no corregidos.



Jamie Shutler, compañero de Andrew comenta que estos son resultados consistentes cuyas estimaciones son independientes de tamaño del sumidero de carbono oceánico, que son aquellas estimaciones que han sido tomadas en estudios oceánicos globales realizados por barcos de investigación. Jamie concluye que al concordar correctamente estas dos estimaciones supone que los datos que les han proporcionado sean los correctos.

Tanto Andrew como Jamie estaban dentro de un equipo donde había investigadores de la
Universidad de Heriot-Watt y UhI
, Escocia que había realizado investigaciones previas utilizando datos del SOCAT para ver como fluía el carbono por nuestros océanos. Fue en 2010 cuando descubrieron que en solo ese año 3 gigatoneladas de carbono fueron arrastradas al océano las cuales son alrededor de un tercio de las emisiones provocadas por los humanos, esto hizo que todo el equipo se quedara asombrado ante tan increíble papel de los océanos.

Este proceso puede traer innumerables efectos positivos para reducir el calentamiento atmosférico que se debe al calentamiento global, la consecuencia es que a medida que el océano elimina mas dióxido de carbono del aire se acidifican cada vez más, por lo que dicha acción puede afectar a los ecosistemas marinos y le dificulta cada vez la vida a los animales que viven en dichos territorios.






Fuentes: National Geography y Meteored

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