EL SISTEMA INMUNE DE LOS VACUNADOS NEUTRALIZA LAS VARIANTES PELIGROSAS DEL CORONAVIRUS

Un nuevo estudio acaba de aportar buenas noticias sobre la eficacia inmunitaria tanto de las personas que ya han pasado una infección como las que han recibido la vacuna de ARN mensajero. El trabajo, dirigido por investigadores estadounidenses muestra que el sistema inmune de estas personas genera diferentes tipos de glóbulos blancos que son capaces de neutralizar las variantes del coronavirus más preocupantes: británica, sudafricana, brasileña y la nueva versión detectada en California.

Estas nuevas formas del virus llevan varias mutaciones que hacen que sea más contagioso y también más violento. Una nueva variante británica está presente ya en 100 países. En España su prevalencia va del 64% de los casos a solo el 4%, dependiendo de la comunidad autónoma. Un estudio previo publicado la semana pasada apunta a que en el Reino Unido la variante británica es mucho más contagiosa y ha producido más muertes. No está claro si esas muertes adicionales suceden como consecuencia de una virulencia adicional del coronavirus o más bien a una mayor incidencia que ha puesto más al límite a los hospitales británicos.

Estudios recientes en laboratorio usando sangre de pacientes han demostrado que algunas de estas variantes pueden escapar a la acción de los anticuerpos, las proteínas producidas por el sistema inmune encargadas de evitar la infección. Otros trabajos exponen que las vacunas pierden eficacia contra las nuevas variantes. 

Los estudios mencionados, se han centrado en estudiar los anticuerpos, que son solo una de las muchas moléculas y células con las que cuenta el sistema inmune para calmar una infección o limpiar el cuerpo de virus. El trabajo estadounidense se centra en dos efectivos del sistema inmune que son decisivos para que el organismo pueda organizar una defensa completa. Se trata de dos tipos de glóbulos blancos llamados CD4+ y CD8+. 

El primero sirve tanto para combatir al virus directamente como para dar órdenes a otras unidades del sistema inmune para que produzcan anticuerpos. También incorporan linfocitos citotóxicos capaces de identificar y eliminar las células ya infectadas. El segundo tipo de glóbulo blanco mencionado produce moléculas antivirales que inhabilitan al patógeno y también puede matar a células contagiadas. La presencia de estas células en el organismo supone que la persona ha desarrollado una respuesta inmunitaria contra el nuevo coronavirus SARS-CoV-2.

El estudio, ha analizado los niveles de estos dos tipos de glóbulos blancos en la sangre de 11 personas que se infectaron de coronavirus, antes de que circulasen las nuevas variantes, y la de 19 personas que recibieron vacunas de ARN. Los resultados muestran que estos glóbulos blancos pueden neutralizar al virus “clásico” y a las cuatro nuevas variantes con gran eficacia.

Este equipo ya había demostrado que la inmunidad que se adquiere tras una infección dura al menos ocho meses y posiblemente años. También sacaron a la luz casos de pacientes que a pesar de tener un defecto genético que les impedía producir anticuerpos, pasaban infecciones muy leves, debido a que su inmunidad celular funcionaba muy bien.

Los resultados de este trabajo son compatibles con el futuro que se predice para este coronavirus: que a medida que más gente esté inmunizada bien por infección bien por vacunación el coronavirus se convertirá en un leve resfriado, como sucede con otros virus.

Fuentes: El PaísABC

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