MOLÉCULA CONTRA EL PARKINSON


La enfermedad de Parkinson es una enfermedad actualmente incurable la cual actúa sobre el sistema nervioso del organismo y produce fallos motores. Esta enfermedad se produce debido a la agregación de la alfa-sinucleína, una proteína alojada en el cerebro que puede producir la muerte de neuronas dopaminoenergéticas (neuronas las cuales producen dopamina, un tipo de neurotransmisor que nos impulsa a ser más competitivos, nos hace más felices y regula nuestro metabolismo, además de estar incluido en promover procesos de la sexualidad)

Pero, para entender de donde sale la posible cura de esta enfermedad, hay que entender la molécula que la produce. La alfa-sinucleína es una proteína formada por aminoácidos, también conocidos como monómeros. Pues bien, solo el conjunto del primer grupo de monómeros (u oligómeros) es el que posee la propiedad patógena, es decir, únicamente los primeros aminoácidos de la cadena peptídica (conjunto de aminoácidos) de la proteína alfa-sinucleína producen la enfermedad.

Nunilo Cremades y Pablo Gracia, del Instituto de Biocomputación y Física de Sistemas Complejos(BIFI) de la Universidad de Zaragoza (UniZar), junto con Investigadores de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) han descubierto no exclusivamente una posible cura para esta enfermedad, sino también una manera de diagnosticarla: el péptido LL-37, cuyo descubrimiento fue publicado en la revista Nature Communications. Su funcionamiento es de los más fuertes de todos los péptidos descubiertos, casi parece un anticuerpo: se une a las agregaciones de la alfa-sinucleína inhibiendo sus partes tóxicas a la vez que protegiendo los posibles daños cerebrales. Este péptido se encuentra de manera natural en el organismo en el cerebro y el intestino, y se ha descubierto que puede poseer un mecanismo natural para combatir la enfermedad, sólo debemos descubrir cómo usarlo a nuestro favor.

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