DE CÉLULA HEPÁTICA SANA A CONVERTIRSE EN TUMORAL

El cáncer de hígado es uno de los más mortales y raro entre los seres humanos. Las causas de este tipo de cáncer son múltiples: trastornos metabólicos, infecciones por el virus de la hepatitis C y elevado consumo de alcohol. Es el mayor órgano metabólico de nuestro cuerpo, se encarga de procesar y almacenar los nutrientes y  de desintoxicar los compuestos nocivos.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Basilea (Suiza) ha descubierto cómo una célula hepática sana a través de cambios metabólicos exhaustivos se convierte en una célula tumoral. Como todas las células tumorales, las células cancerosas del hígado crecen rápidamente y de forma incontrolada. Esto requiere cambios fundamentales en su metabolismo.

La molécula acetil-CoA tiene un rol fundamental en el metabolismo celular. Por un lado, es el producto final de muchas vías de degradación; por otro, es necesaria para producir o modificar químicamente otras numerosas moléculas.

Las células del cáncer de hígado contienen una menor cantidad de acetil-CoA debido a que todas las vías para sintetizarlo están reguladas a la baja, esto afecta a muchas otras proteínas, como a las enzimas metabólicas. Estas enzimas ya no son modificadas por el acetil-CoA y por eso se ven alteradas funcionalmente. 

Por otro lado, la molécula de acetil-CoA afecta también en la diferenciación celular. La desdiferenciación de las células hepáticas es favorecida debido a la reducción de acetil-CoA, esto provoca que las células pierdan su función y comiencen a crecer rápidamente y sin control.

El hecho de que todas las vías metabólicas del acetil-CoA estén reprimidas en células tumorales es debido a dos proteínas, los llamados factores de transcripción, que regulan un amplio espectro de genes y, por tanto, desencadenan ampliamente los cambios metabólicos.

Estos cambios metabólicos en las células tumorales también puede encontrarse en otros tipos de cáncer, como el de próstata y el de páncreas.


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